Información sobre uno de mis profesores, Joaquín Vaquero Turcios


Joaquín Vaquero Turcios nace en Madrid en 1933. Hijo del pintor asturiano Joaquín Vaquero Palacios pasa su infancia en Oviedo, recorriendo pronto varios países acompañando a su familia. Comienza a pintar siendo muy joven al lado de su padre y pronto participa en exposiciones colectivas como la Exposición Nacional de Bellas Artes en Madrid en 1948. En 1950 la familia se traslada a Roma donde estudia en la facultad de Arquitectura de la Universidad de Roma.

Destaca Vaquero Turcios en la pintura, donde su trabajo se puede clasificar en “series” tal y como lo hace Carlos Bousoño en su obra “Vaquero Turcios”. Así se pueden ver las series dedicadas a “los duomos”, “estatuas”, “los muros”,  “los bonzos”, “las banderas”, “retratos”…
La insaciable necesidad de experimentar de este artista magnífico le lleva desde muy joven a estudios las técnicas de pintura al fresco llegando a convertirse con el paso de los años en el mejor representante de esta forma de pintura, y no sólo de España. Obras como el mural de la central eléctrica de Grandas de Salime, en Asturias (realizado con tan solo 22 años y en compañía de su padre), la pintura mural “Orfeo”, en el Teatro Real de Madrid, hoy desmontada e inexplicablemente olvidada por la Administración o, por citar la última, la pintura mural del Auditorio Príncipe de Asturias en Oviedo, son la muestra del nivel de nuestro artista.
Pero no termina ahí la enorme capacidad de Vaquero Turcios para crear y experimentar. Y lo hace con el grabado, con el hormigón, con el acero…  El proyecto para el Monumento a la Constitución que realizó en 1982 y que iba a ser instalado en Madrid, y que no se realizó, llevaba incorporado la utilización de láser. 
La obra pública de este artista es también enorme y multitud de Museos e Instituciones tanto nacionales como internacionales muestran alguna de sus obras.

Entre la multitud de premios que reconocen su relevante labor como artista están la  Medalla de Oro de la Bienal de Salzburgo en 1957, Medalla del Senado de la República Italiana en 1959, Primer Premio de Pintura en la III Bienal de París en 1963, Beca de Especialista del Institute of International Education de Nueva York en 1968, Premio del Ministerio de Cultura en el concurso de cartones para la Real Fábrica de Tapices de Madrid en 1980 y Primer Premio en el Concurso Internacional para el monumento al Presidente Maciá en Barcelona en 1983 por citar sólo algunos.